El avión transportaba a 143 personas y salió de la pista de aterrizaje en la Estación Aérea de Jacksonville en medio de relámpagos y fuertes lluvias, según el capitán lo describe como una situación nunca antes vivida pues no habían experimentado algo así, «Estábamos en el agua. «No pudimos decir dónde estábamos, si era un río o un océano. Había lluvia cayendo. Hubo relámpagos y truenos», dijo.Las autoridades han declarado que a pesar de lo fuerte que estaba el temporal ese día, es un milagro que nadie haya salido y que todos hayan salido con éxito de las alas del Boeing 737, el único pasajero que fue hospitalizado fue un bebé pequeño del cual se sabe que está en buenas condiciones.
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